¿ptyartistcall, QUEPD?

A estas alturas del juego, ya todos estamos al tanto de la incipiente hecatombe económica de las ‘Sancion[es] A La Organización Waked De Blanqueo De Capitales’, y al igual que siempre, los que más sufren son los artistas panameños. Porque es que como todos los que tienen Facebook probablemente saben, existía una convocatoria para artistas para hacer propuestas artísticas para el área de la piscina del Hotel Ritz Carlton SOHO MALL. Y dice:12697213_10156544785980215_3094574357612382771_o.jpg

Y como yo siempre voy adonde me invitan, de mi propia inspiración mía les había preparado una propuesta original.

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Y como la esperanza es lo último que se pierde, yo mantengo acá a mi San Antonio puesto de cabeza. Hashtag todossomosgrupowisa.

Nueva mercancía

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Interrumpimos nuestra programación regular para traerle un mensaje de nuestros patrocinadores. Ya está disponible, mientras duren las existencias, el nuevo librillo “El ABC de la arquitectura latinoamericana; un libro para niños por Darién Montañez y Manuel Serpa”.

El ABC […] es un catálogo de arquetipos y vocabularios. Se trata de una colección de propuestas nuevas, discursos viejos, reinterpretaciones de estilos, tipologías no intenciones y otros ejemplares que en conjunto resumen las realidades arquitectónicas de la región.

—R. Zafrani, curador.

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La primera impresión está limitada a 200 ejemplares numerados, con 64 páginas de 7” x 5.25” ricamente ilustradas a todo color. $20 pa ti.

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Los ejemplares 001–100 están además firmados por uno de los autores, y por esta arandela adicional están a $25.

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Por mientras me lluevan ofertas de distribuidores locales, cargo un par de pacas en el carro, así que ¡llame ya! y cuadramos el intercambio en un sitio público y concurrido. También como soy full pana (y un Paypal playpal)  estoy averiguando en Correos y Telégrafos para calcular los costos de envío al extranjero, así que no dejen que su fobia a la xenofobia panameña se interponga ante sus deseos consumistas. ¡Nuestras operadoras están a su espera!

“De una gota, un museo”

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It’s aliveeeeeee! Por estos lares no somos ningunos extraños del Soumaya PTY, que tras un par de años de gestación empieza a dar pataditas y a dar entrevistas. ¡Y qué entrevista! Dice Martes Financiero:

Nace del agua. Su diseño es como el de una gota  de lluvia que al caer es congelada un instante para volverse testigo de la creación y de la esencia de Panamá, un país donde el recurso hídrico es la savia que alimenta la tierra  y que mueve al Canal.

Poesía pura: arte e inspiración.

Es el Museo de Bellas Artes de Panamá, un diseño del arquitecto mexicano Fernando Romero, el mismo del Museo Soumaya de la ciudad de México, construido por la Fundación Carlos Slim y que se erige como un Taj Mahal para albergar obras de arte.

Así, modestito el proyecto.

Bastó un paseo en yate a finales de 2010 por la bahía de Panamá para que Romero se inspirara y creara este diseño moldeado para darle albergue a obras de arte panameñas e internacionales.

“Durante 2011 el arquitecto Fernando Romero y su equipo de arquitectos liderado por  Sergio Rebelo se dieron a la tarea de diseñar el museo. También invitamos al reconocido arquitecto Alfonso Pinzón Méndez (Foncho–Pinzón) [¿sic?] para que participara como arquitecto local del museo”, relata Rodolfo Reyes, un empresario y emprendedor mexicano residente en Panamá desde hace más de ocho años.

Y arrancamos con el name-dropping.

El camino para hacer  realidad este sueño se ha trazado poco a poco. Rodolfo Reyes comenta que se trata de una inversión privada. Cuentan hasta el momento con 10 inversionistas, 7 internacionales y 3 locales. Sin embargo, aún no revela el costo de la obra, pero adelanta que ya está casi listo para que se inicie el proyecto.

Desde la terraza del Club Unión, Reyes señala la calzada de Amador. “Allí cerca del Biomuseo se levantará nuestro proyecto”, expresa al sujetar uno de los libros de las obras y proyectos del Grupo FR–EE de Fernando Romero, con el render detallado de la obra.

Apropiadísimo el setting, IMHO. De la entrevista, digo.

Consiste en  una obra de aproximadamente 8 mil 300 metros cuadrados que albergará una galería de arte para obras internacionales; un espacio para exposiciones locales y lugares interactivos en los que  los niños puedan aprender y vivir la cultura.

“Queremos que tenga un auditorio interactivo, al estilo de un planetario, donde se proyecten obras y la historia de grandes hombres y mujeres de la pintura. También habrá espacio para la danza, el teatro, la música y —por qué no— hasta para musicales al estilo Broadway. Se podrán celebrar  festivales, galas y exhibiciones. Queremos que el museo sea aprovechado al máximo como ocurre con otros de su clase en otras partes del mundo, como el Guggenheim de Nueva York que alberga obras de todo el planeta y sirve también de sede de presentaciones y eventos especiales”, expresa el CEO del museo.

Así como de primer mundo.

Reyes señala que en este proyecto no está solo. “Contamos con el apoyo de artistas locales como la reconocida Olga Sinclair, quien al presentarle el proyecto ha estado involucrada en el desarrollo del mismo. Pronto haremos una exhibición internacional de artistas panameños [pintores] para reconocerles su trayectoria. Queremos agradecer también a Eduardo Navarro, Cisco Merel, Braulio Matos, Ana Elena Garuz, Jonathan Farrar, Bárbara Cartier y Juan Raúl Díaz, que saben de esta obra y el empeño que estamos poniendo para que se cristalice”, resalta.

Cualquiera puede hacer name-dropping, pero solo los expertos se atreven a llevarlo a su siguiente estadio lógico: el name-plastering.

“Hemos hecho contactos con especialistas en administración de museos. Hay un grupo que ha desarrollado 9 museos en los últimos 10 años, entre ellos el Guggenheim de Bilbao y la expansión del Guggenheim de Nueva York y queremos que nos apoyen”, dice Reyes.

We want you to name names!

Agrega que como parte de ese networking para armar el proyecto se entrevistó con Kathy Battista, directora del arte contemporáneo del Sotheby’s Institute of Art in New York.

“Uno de los consejos es que el museo puede comenzar sin tener una colección permanente de obras y dedicarse a hacer exposiciones extraordinarias con los contactos que se tienen con el  mundo del arte latinoamericano, mientras se logra ir armando una colección propia con donaciones y adquisiciones”.

Correcto. Fase 1, el continente; fase 2, el contenido.

Sostiene que a la ciudad de Panamá, con tantos rascacielos y centros comerciales, le hace falta el Museo de Bellas Artes.

No ‘un’ museo, sino ‘el’ Museo.

La aventura del museo ya ha comenzado. La obra se proyecta para el año 2020. “Con este museo queremos colocar al país en el mapa internacional del arte”, promete Reyes.

Promesa anotada y agenda bloqueada. Save the date!

Notas sobre el “Kitsch”

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Míreme, madre, ahí en tan buena compañía (y justamente en el centro).

Como seguro ya les he dicho en persona miles de veces, a principios de año la prestigiosa revista Itch me invitó a contribuirles un texto para su edición de febrero, dedicada al Kitsch. Rebosante de orgullo y agradecimiento, naturalmente, puse manos a la obra, que presento a continuación para quienes no tienen conexiones guatemaltecas. Pero si sí tienen (conexiones guatemaltecas, digo) los insto a que las utilicen para hacerse de un ejemplar físico, porque Itch es una cosa de belleza y un gozo para siempre. Particularmente honrado estoy en compartir páginas con el genial fotógrafo Andrés Vargas, quien es mi segundo fotógrafo Andrés Vargas favorito. Y dice:

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Notas sobre el “Kitsch” (con un saludo a la amiga Susan Sontag)

  1. El Kitsch es.
  2. El Kitsch existe en la periferia de lo correcto. Habita exclusivamente el punto donde el buen gusto pierde su casto nombre.
  3. El Kitsch es casi feo, y al mismo tiempo casi bello. Es inefable, etéreo, casi invisible. El Kitsch no existe hasta que se lo identifica como tal (Beetlejuice, Beetlejuice, Beetlejuice). Así, el Kitsch es un fenómeno más semiótico que estético.
  4. El Kitsch tiende a lo sobre decorado, a lo ostentoso por variedad o cantidad, a lo multicolor. El Kitsch es en esencia aspiracional: aspira a la belleza, aspira al lujo, aspira a ser impresionante y evocativo. Es un tipo particular de exageración que no llega a lo vulgar, aunque generalmente aparece en sitios frecuentados por el vulgo. Y no nos referimos simplemente a los estratos bajos, porque evidentemente el Kitsch atraviesa todas las clases sociales y no hay vulgo más productivo que el vulgo pudiente.

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  1. Así, el Kitsch abunda en ambos extremos del espectro de los niveles adquisitivos. Al ser esencialmente aspiracional, el Kitsch pobre imita al Kitsch rico. Pero también se da un proceso inverso en el que el Kitsch rico se inspira en el pobre (slumming), invirtiendo completamente las dinámicas tradicionales de producción y consumo. Este Kitsch surge de los bajos fondos para el disfrute de las altas esferas. En estos términos, la Kitschofilia (¿Kitschofagia?) se parece a algunos tipos de tráfico de estupefacientes, prostitución, y otros pecadillos de las sociedades consumistas de hoy.
  2. El Kitsch deliberado, premeditado o intencional no existe. El auténtico Kitsch es imposible de diseñar o especificar, porque es por definición involuntario: el Kitsch aparece siempre por accidente, cuando uno menos se lo espera. Cualquier intento de hacer Kitsch (o de capturar su esencia) está destinado a fracasar, quedando en una sombra del Kitsch verdadero, honesto y bueno.
  3. Pero al mismo tiempo, el Kitsch es inevitable. Alrededor del mundo, infinidad de artesanos, artistas y diseñadores trabajan para hacer el mundo más lindo, y con tantos monos golpeando máquinas de escribir es inevitable que constantemente aparezca más y más Kitsch. El Kitsch es lo mismo que el fuego fatuo: le juyes y te persigue, le llamas y echa a corré.

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  1. Lo único que podemos hacer los admiradores del Kitsch es buscarlo y admirarlo de lejos, sin verlo directamente a los ojos. A pesar de esto, en los últimos años ha habido un literal renacimiento en los estudios del Kitsch, en documentarlo y apreciarlo, y prueba de ello es este artículo, y la atención que usted, querido lector, le está prestando. Volviendo al tema de las clases sociales, es notable que este amor al Kitsch per se es un asunto que ocupa exclusivamente a las burguesías bohemias, cuyo disposable income siempre viene acompañado por disposable attention.
  2. Existen tres maneras de recibir al Kitsch en nuestro corazón: es posible disfrutar del Kitsch con inocencia, sin verlo como Kitsch. Ese es el comportamiento usual de quienes lo producen, lo adquieren y lo consumen. Otra manera de apreciarlo es desde una posición distante y de superioridad, haciendo de él un chiste sardónico. Pero, los verdaderos iluminados (que son los menos) lo entienden como Kitsch y lo admiran como Kitsch, honesta y plenamente.

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  1. La reacción común cuando se encuentra el Kitsch es la repulsión, pero del tipo que despierta la curiosidad. Es como encontrarse con un accidente de tráfico: uno no puede apartar la vista. Y el Kitsch, por lo general, recompensa ricamente nuestra mirada continuada y estudio cuidadoso. Pero, ojo, que el Kitsch es un poco adictivo (al igual que los pecadillos antes mencionados).
  2. El Kitsch habita en las periferias, y en especial, en las de nuestra atención. El mejor abono para el Kitsch es lo cotidiano: el día a día, lo normal y lo corriente. La cantina del barrio, el puesto de venta de periódicos, el interior de una buseta; esos espacios que ocupamos en un estado de distracción o negación son los más productivos para encontrar el Kitsch.

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  1. El Kitsch puede resultar de un embellecimiento afectado por escasez o carencia de algún recurso: capital, conocimiento, gusto, mano de obra, o materiales. Por esto, otros sitios productivos para el cazador de Kitsch son aquellos en los que se produce o se exhibe lo bello, como los monumentos, las avenidas, las galerías y escuelas de arte, los letreros, murales o street art, los salones de belleza, los mercados, los talleres de herrería y chapistería, y los estudios fotográficos y de decoración de interiores.
  2. Al igual que el Kitsch, Centroamérica existe en la periferia, lejos de los centros hegemónicos del poder y de la belleza. Pero la imagen de esos centros está muy presente en nuestro imaginario colectivo, como una meta a la cual aspirar y contra la que se mide toda nuestra producción, que se hace enfrentando constantes escaseces. Entonces, somos una cultura periférica, aspiracional y carente. Léase, una cultura Kitsch. Hay que aceptarlo: Centroamérica es esencialmente Kitsch, y nuestro Kitsch es tan abundante que prácticamente es la norma.
  3. Más que una vergüenza más, esta condición es, al final, liberadora. Aunque se nos olvida, estar lejos del centro es estar lejos de los paradigmas tradicionales, lo que facilita la experimentación y la validación de modelos y estéticas alternativas: la famosa belleza exótica. Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta, y el Kitsch es esa fiesta. ¿Bailamos?

Liviandades de domingo: le pedí a mis estudiantes que dibujaran su edificio favorito

Mismo experimento que hace unas semanas, pero en una universidad completamente distinta. Veamos.

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F. Palacios

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A. Taboada

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S. Pardo

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J. Moreno

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C. Fraguela

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E. Zrihen

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R. Tovar

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D. Baeza

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M. Massot

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D. Hidrie

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E. Tiniacos

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G. Patiño

I have a dream…

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Ante todo mis disculpas por interrumpir su orgiástico aquelarre ente las vísceras de los Panama Papers, (#notmypapers), pero es que parece que tenemos algo de buenas noticias. 

En lo que yo veo como una victoria personal propia mía de mi misma persona, nuestra ilustre Asamblea Nacional de Diputados ha aprobado en tercer debate una ley que prohíbe los anuncios publicitarios en los puentes peatonales. Dice La Prensa:

El pleno de la Asamblea Nacional aprobó este jueves, 7 de abril, en tercer debate el proyecto de ley No. 236, con el cual se prohíbe la instalación de anuncios publicitarios o de cualquier otra edificación [en todo (sic) los puentes o pasos peatonales] en las servidumbres viales y pluviales en todo el país, así como en la parte inferior de los puentes peatonales o pasos elevados. […]

Con el proyecto quedan exentos de esta disposición los anuncios o las estructuras publicitarias instaladas previo a la entrada en vigencia de esta norma hasta la terminación del contrato de concesión o la autorización otorgada por el Ministerio de Obras Públicas por resolución motivada.

Como Panamá es un país full transparente, y como uno no tiene que andar creyendo todo lo que sale en un periódico, los invito a leerse el mismo proyecto de ley, que está disponible  en el sitio web de la ilustre Asamblea Nacional de Diputados. Es cortito, se los prometo.

No importa que la excusa haya sido evitar “robos, riñas y hasta delitos contra la integridad sexual”, yo veo esto como una primera victoria en contra de la polución visual que nos abruma sin que parezca preocuparnos. Puede que esto no sea el genocidio publicitario que llevamos aclamando desde hace un año, pero es un primer paso bien alentador. Ahora solo hay que decirle a los diputados que detrás de los mupis también violan gente y seguimos avanzando. ¡Todos Juntos Por Panamá!

Catedrático exhibe en galería

Como ahora está de moda andar renegando de lo que dicen los periódicos, arranco declarando categóricamente que yo nunca dije que era catedrático, no vaya a ser que me armen un proceso de amonestación administrativa en la colina.

No sé si vieron la invitación que le hice a todo el pueblo panameño a la inauguración de mi muestra Palabras, palabras, palabras, a realizarse en la noche de hoy en JUNTA | espacio de arquitectura. ¿La vieron? ¿Publicada el domingo en La Estrella? ¿En portada?

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¿Y después en la mitad de abajo de la sección Facetas?

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¿Y después en toda su gloria en el ombligo entero?

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Si no, corra de una vez a su hemeroteca de preferencia, o a la internet haciendo clic aquí. Y dice:

Pocas veces la arquitectura es tema de conversación. El concepto se hace cada vez más liviano por la comodidad de la costumbre. Inusual es detenernos a pensar por qué un edificio tiene la forma de un tornillo, unas columnas romanas ajenas a la fachada o la curva de una sandía frente al océano. Lao Tsé decía que la arquitectura no son cuatro paredes y un tejado, sino el espacio y el espíritu que se genera dentro.

Hay un libro que equivale a la biblia de la arquitectura: A history of Architceture (1896). Allí aparece una especie de árbol genealógico que muestra la evolución de este arte a través de la historia. La ilustración se inicia en Grecia y va hacia Roma, unas ramas nos llevan al renacimiento y otras al gótico, floreciendo en lo moderno.

Es una versión simplificada de la historia de la arquitectura. ‘Te deja ver mucho del punto de vista simplificador y hegemónico de esta gente que ve a Grecia como el origen’, me dice el arquitecto Darién Montañez por el auricular del teléfono, ‘y todo el resto de cosas que pasan en el mundo casi que no importan’.

EN BUEN PANAMEÑO

Montañez pensó que sería buena idea hacerle una actualización al árbol de la historia arquitectónica, extender sus ramas y traerlas a una situación real, actual, en un sitio como Panamá.

En ese libro, cada movimiento arquitectónico aparece inscrito en una hoja del árbol. Aire heráldico. Grecia, renacimiento inglés, gótico francés, todos tienen su espacio.

Lo que el ahora catedrático de la Universidad de Panamá (UP) pensó fue: ¿qué hojitas habría que poner para diagramar la arquitectura del presente panameño? ¿De dónde salió? Y, ¿cómo llegamos a donde estamos? Montañez tiene las palabras.

FEOCLÁSICO Y CHOLONIAL

Empezó dibujando la arquitectura canalera, un estilo muy marcado hasta el sol de hoy en las áreas revertidas. Bosquejó la arquitectura del Casco Antiguo, que es por cierto una mezcla de muchas. Y continuó con otras corrientes que él mismo ha bautizado como el ‘bellavistino’, el ‘modernismo’ de la UP, el ‘feoclásico’ y el ‘cholonial’.

Hizo bocetos de expresiones modernas como las barriadas de Cerro Viento y las construcciones masivas del Este y el Oeste. Son modelos comunes en el imaginario colectivo, pero pocos hablan de ellos.

No olvida mencionar la arquitectura del ‘shopping mall” y la ‘falsa arquitectura canalera’. ‘Termino en el presente, Paitilla, y las torres que son como de vidrio para que la gente le tome fotos en Instagram’, advierte.

El creador del blog @arquitectopana talló sus dibujos sobre unas hojas de linóleos, en bajo relieve, y creó sellos con los estilos arquitectónicos panameños. Una de las piezas que estará exhibiendo este miércoles 6 de abril en la galería de arte y arquitectura llamada JUNTA.

LAS VIGAS DEL ISTMO

La pieza se llama ‘Que cien flores florezcan’, una cita de Mao Tse-Tung que el arquitecto panameño ha escogido para hacer referencia al mar de mescolanzas que existen hoy en la arquitectura.

‘Lo que pienso es que en Panamá se construye mucho pero no hay mucho discurso detrás de lo que se hace’, formula Montañez.

‘El discurso no existe, no hay’,manifiesta. ‘Entonces esta pieza es como un intento de tratar de ponerle un discurso a esa carencia de discurso, por eso la muestra se llama ‘Palabras, palabras, palabras’, una colección de términos, de estos nombres y estas categorías’.

ABECEDARIO DEL HORROR

A la exposición que inaugura este miércoles a las 7:30 p.m. se suma un nuevo libro de Darién Montañez: ‘El ABC de la Arquitectura Latinoamericana [Un Libro para Niños]’.

El ejemplar lo realizó junto al arquitecto peruano Manuel Serpa, a quien Montañez describe como un coleccionista de horrores arquitectónicos. Igual que él.

Serpa tenía una nutrida colección de desaciertos arquitectónicos, de discursos vacíos y tropiezos. Montañez ha hecho lo propio con ejemplares de Panamá y Mesoamérica, así que decidió unirlos.

A de Acrópolis, B de barco, en el abecedario cada letra va acompañada con una foto que revela la arquitectura latinoamericana y una explicación de la corriente, influencia o paradigma que describa la letra.

Las letras estarán decorando las paredes de la galería JUNTA en impresiones tamaño poster. ‘Es como la presentación de un libro que está ahorita en imprenta’, explica Montañez.

FRONTERA FANTASMA

En una biblioteca de pietaje histórico, el catedrático de la UP encontró un sobrevuelo en helicóptero de la frontera de la Zona del Canal. Data de unos años después de los disturbios del 9 de enero.

‘Ves El Chorrillo, el Instituto, el Puente de las Américas, entonces es como un recorrido aéreo y distante’, describe el autor del libro La Arquitectura Feoclásica Panameña (2011). ‘Lo que hice fue volver a recorrer la frontera en carro porque hoy es recorrible, se llama Av. De los Mártires’.

Montañez filmó mientras manejaba y editó el video para que cada corte sea abrupto pero coincida con el antiguo. Montó un video sobre el otro y es la tercera pieza que exhibirá en la galería, titulada ‘De los mártires’.

Superposición, dos transparencias cristalizando una realidad. Dos visiones: la del pasado, que describe como ‘distante y clínica’ versus la visión actual, la del conductor común como los cientos de miles de panameños que transitan por esta vía.

‘Toda la gente que vive en Chorrera entra a Panamá manejando por encima de esa frontera entre La Zona del Canal y Ciudad de Panamá’, comenta el arquitecto. ‘El video es un intento de hacer evidente esas capas de historia de las cosas que han pasado ahí y que uno no ve’.

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‘JUNTA’

Donde el arte y la arquitectura se encuentran

JUNTA es el nombre de una galería en Panamá que busca encontrar ese punto medio entre arte y arquitectura. Ofrece al público exposiciones, conversatorios, talleres y, según los fundadores de este lugar, ‘celebraciones que enriquezcan el conocimiento y el patrimonio arquitectónico, cultural y social’.

El espacio fue creado por Johann Wolfschoon, reconocido curador de arte (Diablo Rosso) y arquitecto, Ramón Zafrani, quien se desenvuelve en ambas disciplinas y el arquitecto Ignacio Mallol Jr.

La galería está constantemente trabajando con arquitectos interesados en el mundo del arte o artistas que trabajan con arquitectura. Además, está asociado con el Storefront Art and Architecture de Nueva York (Estados Unidos), una galería de ambas expresiones que desde hace unos años colabora con salas parecidas alrededor del mundo.

‘JUNTA busca convertirse en un canal de comunicación activo y permanente que facilite la participación de profesionales, estudiantes, gremios, entidades educativas y demás miembros de la sociedad’, detalla el portal oficial de la galería.

Hasta el momento han tenido exhibiciones como ‘Mundo minúsculo’ de Pilar Echezarreta, ‘Cartas al Alcalde’ proyecto que hicieron en asociación con el Storefront de Nueva York y que consistía en escribirle a la máxima autoridad capitalina, José Isabel Blandón, incluyendo un conversatorio con él; y ‘Romper el cielo’ una colectiva de Fernando Alda, Donna Conlon, Celine Domengie y Jonathan Harker.

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LIBRO

Arquitectura Feoclásica, el ornamento sin criterio

El concepto de la ‘Arquitectura Feoclásica’ vio la luz en 2010. En un Pecha Kucha Night ­–un formato de presentación sencilla– el arquitecto Darién Montañez explicaba que Feoclásico es una palabra compuesta para definir la degeneración de la arquitectura clásica Grecorromana. ‘El Feoclásico es la alegre aplicación de decoración historicista, aplicada sin muchos escrúpulos’, escribiría Montañez luego en el texto ‘Arquitectura Feoclásica Panameña: Con un pie en Atenas y el otro en Las Vegas’ para la revista Hoja de Bijao.

‘Este estilo de arquitectura es producto de nuestra cultura de apropiación’, agregaba. La referencia a Las Vegas surge por los nombres de las torres de apartamentos: The Mirage, Bellagio Tower, Venetian Tower.

Dentro de este estilo arquitectónico propio del trópico, el arquitecto diferenciaba dos vertienes: el Feoclásico Popular, evidenciado en parques, residencias y fachadas de edificios o barriadas; y el Alto Feoclásico, ‘grandilocuente y particularmente ofensivo’. Lo denomina alto por sus pretensiones más refinadas, y porque generalmente se observa en torres de apartamentos de lujo. ‘A diferencia del Feoclásico Popular, este es un Feoclásico de autor, de Arquitecto, así que seguramente también es Alto por su precio’, pronunciaba el hoy catedrático de la Universidad de Panamá.

Hay un contexto histórico. El arquitecto señala que el Barroco de Indias es un estilo mestizo producto de la imitación de modelos europeos usando mano de obra local, y que 500 años después desembocaron en el Feoclásico. El ornamento, que en arquitectura se describe como ‘una belleza auxiliar’ empezó a ser protagonista. Con el paso de los años las corrientes fueron depurando el ornamento y se construían edificios limpios, como los primeros construidos en el Istmo. Pero luego volvió el ornamento desmedido e irrumpió el Feoclásico.

Todo este contenido aparece en el portal http://www.arquitectopana.com del arquitecto Darién Montañez. En 2011, comenta, el arquitecto y curador de arte Johann Wolfschoon lo impulsó para que hiciera una exhibición y un libro sobre lo Feoclásico. ‘(La intención era) agarrar todo este trabajo del blog y transformarlo en piezas museables, piezas que puedan exhibirse’, añade Montañez.

Así fue que surgió el libelo ‘Arquitectura Feoclásico Panameña’, el cual está disponible en formato PDF en el portal del autor, mencionado anteriormente, y un mapa para ubicar los ejemplares de este estilo arquitectónico.

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RASCACIELOS

¿CUÁL ES PRIMER CONDOMINIO DE PANAMÁ?

El arquitecto Darién Montañez comenta a ‘La Estrella de Panamá’ que la primera torre de propiedad horizontal —nombre que se esconde bajo las siglas ‘P.H.’— es el edificio Atalaya. ‘Es el primer edificio de apartamentos, el primer condominio’, detalla. Ahí, en plena Avenida Balboa se alza esta edificación, el fenómeno de ocho pisos previo al ‘boom’, el génesis de las viviendas contemporáneas y el anonimato del vecino. La editora Elda Cantú describía que la convivencia en un edificio es un juego de adivinanzas entre muros de concreto, ‘un lugar donde cada uno se convierte en un rumor’.

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LIBRO

LA ESENCIA DE LAS PALABRAS EN LA ARQUITECTURA

A falta de discurso, el arquitecto Darién Montañez se asoció con su similar peruano, Manuel Serpa, para confeccionar el ejemplar ‘El ABC de la Arquitectura Latinoamericana’. Una especie de libro para niños con un abecedario que propone conceptos e influencias que definen el estilo de la región.

¿Siguen por acá? Pues los felicitamos por su ahínco y les volvemos a reiterar la repetida invitación al vernissage de esta noche. En JUNTA ya estamos listos.

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