Les presentamos la Zona

Continuando nuestras celebraciones por la publicación de la edición Kindle de la Guía de viajes Almanaque Azul Panamá, que todavía está a la venta por acá, presentamos aquí a modo de segundo abrebocas el segundo de mis tres aportes a tan importante libro: una introducción arquitectónica y urbanística a lo que vendría siendo La Zona.

La antigua Zona del Canal, que quienes tratan de ser políticamente correctos llaman área canalera pero que todos los panameños mayores de 30 años recuerdan como La Zona, es un fenómeno urbanístico digno de estudio. Aunque pocos visitantes se van del país sin ver el Canal que la bifurca, en La Zona hay suficiente para mantener entretenidos por un par de días a los fanáticos de la historia, el paisajismo y el colonialismo yanqui.

La Zona del Canal era un territorio de los Estados Unidos establecido en 1903 y que comprendía el Canal de Panamá y las 5 millas de tierra a cada lado del mismo, excluyendo las ciudades de Panamá y Colón. Aunque formalmente se disolvió en 1979, cuando inició el proceso gradual de reversión de su territorio a Panamá que terminó en 1999, aun hoy se siente como un lugar diferente. La Zona se ha panameñizado, pero la frontera sigue siendo evidente, especialmente desde lo alto: Panamá se ve como una alfombra gris con un par de parches verdes y La Zona es una franja de bosque que va de océano a océano y rodea unas dos docenas de poblados y bases militares. Construidos para construir o dar mantenimiento al Canal, la mayoría de estos desarrollos se situaron en los alrededores de las esclusas, cerca de la costa. Aunque los hay en la ribera oeste y el la costa Atlántica, los más interesantes (que afortunadamente son los más accesibles) están en la ribera este Pacífica, al lado de la ciudad de Panamá.

La arquitectura canalera es la respuesta a las condiciones ambientales del trópico húmedo: techos en aguas con grandes aleros para guarecerse de la lluvia; amplias ventanas y paredes con celosías para fomentar la ventilación y combatir la humedad; pisos levantados del suelo para evadir los miasmas nocivos. Las primeras construcciones, de las que quedan algunas en Diablo y Gamboa, eran sencillas estructuras de madera (generalmente secuoya californiana) con techos de cobre y portales con malla para mosquitos. Los edificios posteriores, que se encuentran en las partes viejas de Albrook y de Clayton, usan concreto, techos de teja, y una estética Spanish Colonial californiana generalmente austera. Con la generalización del aire acondicionado a mediados del siglo pasado aparecen casas bajas con ventanas más pequeñas y techo metálico casi plano como las de Paraíso y Pedro Miguel.

Una buena manera de orientarse antes de explorar La Zona es desde el mirador en la cima del cerro Ancón, donde están las mejores vistas del área. Al este se ven las diferentes etapas de crecimiento de la ciudad de Panamá, desde el Casco Viejo hasta Paitilla y Punta Pacífica, pero el resto de las vistas son de La Zona: Amador al sur, Balboa y el Canal al oeste, y Albrook, Clayton y los Parques Nacionales Camino de Cruces y Soberanía al norte. Los jóvenes y fuertes pueden subir caminando, pero también se puede llegar en taxi y hacer la caminata loma abajo.

En la costa está la calzada de Amador, que conecta la homónima península con las islas de Naos, Perico y Flamenco. La calzada, de 3.5 km de longitud, fue construida con la tierra que resultó de excavar el Canal y ofrece excelentes vistas del frente marino de la ciudad de Panamá resplandeciendo en la distancia. Imposible no ver el edificio del Biomuseo, diseñado por Frank Gehry, que reinterpreta los principios de la arquitectura canalera y de la arquitectura del bosque tropical y debe inaugurar en dos años. Entre Naos y Perico está el centro de exhibiciones marinas Punta Culebra, un pequeño acuario manejado por el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales que alberga tortugas, tiburones y rayas y otras especies marinas panameñas.

En las faldas del cerro Ancón está Balboa, un poblado zonian de principios del siglo XX donde se ven los principios de arquitectura y paisajismo que rigieron la urbanización de La Zona: casas uniformes rodeadas de colinas de césped y avenidas de palmas reales. El eje central es El Prado, un campo rectangular del tamaño exacto de una esclusa del Canal, y el Edificio de la Administración del Canal (mejor conocido como “el administration building”). El edificio, que data de 1915, se desarrolla alrededor de una rotonda (a veces abierta al público) decorada con murales de la construcción del Canal. Para llegar desde El Prado hay que subir una escalinata larguísima. Los más jóvenes la suben corriendo para deslizarse loma abajo en trineos de cartón corrugado.

Las antiguas bases militares de Albrook y Clayton han cambiado de formas diferentes desde que revirtieron a Panamá. Albrook, la más cercana a la ciudad, es la que más ha cambiado: la mayoría de sus casas han sido remodeladas al antojo de los nuevos dueños y las colinas de césped del paisajismo original están ahora mayormente subdivididas por cercas o amenazadas con inminentes construcciones. Los terrenos baldíos más grandes llevan varios años de haberse convertido en “gated communities” de ningún interés. Un paisaje que se ha preservado es el centro institucional cerca de la entrada principal desde la avenida Gaillard, con ocho grandes barracas de 1942 a ambos lados del paseo Andrews. También vale la pena visitar la cercana piscina pública, que está rodeada de bosque y tiene excelente tipografía modernista.

Clayton, en cambio, ha cambiado menos. El centro cívico de la base, que durante el siglo pasado era la sede del Comando Sur de los EE UU, es ahora la Ciudad del Saber: un complejo dedicado al apoyo y promoción de empresas e instituciones educativas, de investigación e innovación tecnológica. Estos edificios están siendo restaurados más cuidadosamente, de acuerdo con un plan maestro que cuida aspectos urbanísticos y estéticos. El resultado es, naturalmente, más afortunado que en Albrook. En la Ciudad del Saber tienen su sede escuelas, universidades y organizaciones sin fines de lucro locales e internacionales, todas albergadas en antiguas barracas y edificios militares. El más interesante es el recién restaurado Ateneo, en un cine diseñado por Wright y Schay en 1935. El Ateneo presenta un variado programa de cine, conciertos, conferencias y otros eventos culturales. Para ver la programación visite ciudaddelsaber.org.

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Un Comentario

  1. pierfranco carosi

    quiero poder tener acceso a los planos y a las especificaciones de las edificaciones menores las casas unifamiliares para enterarme de los criterios aplicados a las construcciones mas sencillas ,

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